Los ríos rebosan de truchas en ausencia de los pescadores
Los aficionados prevén una gran temporada de desove, que se reforzará con repoblaciones: «Algo bueno saldrá de la parálisis»
La temporada de pesca moviliza solo en la comarca del Caudal a unos 5.000 aficionados cada temporada. Las licencias para aguas continentales vienen rondando en Asturias las 20.000. La campaña debería haber comenzado el pasado 15 de marzo, pero el actual estado de alarma mantiene a los aficionados en seco. Los portavoces de la Real Sociedad Asturiana de Pesca, sin dejar de subrayar la contrariedad que supone la suspensión de la actividad, optan por ver el cauce medio lleno. «Para los ríos este descanso servirá para oxigenar. Las truchas se mantienen, ganan tiempo para crecer y, por lo tanto, desovarán más huevos».
La Real Sociedad Asturiana de Pesca aún confía en poder salvar parte de la temporada. Los responsables de la entidad esperan que las cañas puedan regresar a los ríos tal vez a finales de mayo. De momento, no deja de ser una conjetura. Lo que dan por hecho es que podrán abordar sin problemas la campaña de repoblaciones. La citada entidad, que se encarga de la suelta de alevines en Riosa, Morcín y Mieres, junto con los cauces asturianos que no cuentan con asociaciones locales de pesca, por ejemplo, Ribadesella, prevé poder soltar más de medio millón de ejemplares entre junio y julio: «La repoblación está garantizada. Es posible que haya que alterar los protocolos habituales para reforzar las medidas de protección sanitaria, pero contamos con disponer de la autorización del Principado», explica Ignacio Fernández Cerra, delegado de la Asturiana de Pesca en el Caudal.
Los pescadores asumen con resignación el obligado alejamiento de los ríos, pero ven en esta impuesta quietud una oportunidad para fortalecer la propia actividad: «Ahora mismo los ríos bajan espléndidos, con mucha agua. En una situación de normalidad serían muchos los pescadores que estarían cada día en el agua sacando truchas. Por lo tanto, estos ejemplares siguen en el río y podrán contribuir a aumentar las poblaciones, lo que a la larga será muy bueno para la red fluvial asturiana «, destaca Fernández Cerra.
No se trata solo de un aumento del número de truchas en los ríos. Los pescadores remarcan que también es importante que los ejemplares puedan ganar tiempo para aumentar de tamaño: «Cuanta más medida, más huevos». Con las repoblaciones previstas para el inicio del verano, cabe esperar que los cauces asturianos acaben rebosantes de truchas, con unos niveles de población no registrados desde hace décadas. «Algo bueno tiene que salir de esta parálisis forzosa», señala Fernández Cerra.
Fuente: LNE



