5 horas para Pescar un Salmón en el Sella
Más de cinco horas de tensión en Cangas de Onís para sacar un salmón del Sella
El ovetense Luisma Blanco se las vio y deseó para echar a tierra el pez de 7,5 kilos junto al puente “romano” y ante decenas de curiosos que contemplaron su particular lucha

La pesca del salmón es cultura, es tradición. Por eso, ver cómo se pesca un ejemplar en aguas continentales asturianas y mucho más en uno de los pozos más emblemáticos de la ribera del Sella, el lance bajo El Puentón o puente “romano” tiene su encanto.
Y ya si la lucha entre el pescador y el pez se prolonga ni más ni menos que cinco horas y el segundo pone a prueba la destreza del primero, el espectáculo es digno de contemplar.

Muchos de los que este martes –fiesta en Oviedo del Martes de Campos– estuvieron por la vieja capital del Reino de Asturias fueron testigos de una de las grandes anécdotas de lo que va de temporada de pesca fluvial en Asturias. A eso de las 10 de la mañana, el ovetense Luisma Blanco Llerina, asiduo a esa cuenca fluvial del oriente de Asturias, prendió un ejemplar en el coto El Puente Romano, utilizando de cebo quisquilla viva y quisquilla cocida. Poco a poco, según transcurría el tiempo, comenzó a animarse de gente el puente “nuevu”, en la travesía de la N-625, para contemplar cómo Blanco se entendía con el pez, de 7,5 kilos y 85 centímetros.

Lo que en principio parecía una captura rápida se empezó a dilatar. Visitantes y turistas filmaron y fotografiaron todos los pormenores de la particular lucha. “Ahí está, donde acaba la sombra”, apuntaba un vecino.
“Debe de ser de unos siete kilos”, comentaba otro. Entre tanto, el tiempo se hacía interminable: hubo de esperar hasta las 15.15 horas para que el “rey” de los ríos entrase en la sacadera, en La Remansa. Más de cinco horas, tanto como casi ir de Asturias a Madrid por carretera.
Los aplausos y felicitaciones no se hicieron de rogar cuando por fin el pez fue echado a tierra. Cansado y baldado, Luisma Blanco se estrenó con un salmón tan peleón esta campaña.
Se abrazó a sus compañeros de coto y quiso dedicarle la captura a un amigo que se recupera de una enfermedad: “Se lo dedico a Toni, el del Puente Romano”, señaló a LA NUEVA ESPAÑA, minutos antes de poner rumbo al Centro Oficial de Precintaje de El Portazgo



