Suguiendo las Huellas del Oso en Asturias
Romain, el diseñador gráfico que se mudó a Asturias para seguir la huella del oso en Somiedo
Un diseñador gráfico francés, cautivado desde hace años por los plantígrados, se afinca en Pineda para fotografiar la naturaleza cantábrica

“Para ver un oso, hay que pensar como un oso”, dice Romain Guerin. Este fotógrafo de naturaleza francés, de 32 años y afincado en Pineda (Somiedo), observa lo que nadie puede ver y consigue así imágenes únicas de la fauna salvaje que habita el parque natural, dedicando mucho tiempo, con humildad hacia la naturaleza y, también, con un poco de suerte y casualidades que van marcando su camino. Ya tiene los discos duros llenos, pero continúa día a día trabajando en el bosque para dar forma a su proyecto: el libro y documental “Mi vecino el oso cantábrico”, una especie que le tiene cautivado.
“De todo lo que tengo, no hay una foto o un vídeo en el que se enteren de que estoy ahí. Entro en la intimidad de los animales sin que ellos sepan que estoy”, explica el joven, quien pisó tierras somedanas por primera vez hace tres años. La idea principal en la que trabaja es un libro de fotografías y textos, quizá incluso alguno de los dibujos que hace mientras observa la naturaleza, al que seguirá un reportaje de unos 52 minutos que, incluso, piensa ampliar con un rodaje en formato cine. “Algo que vaya tras la huella del oso”, resume.
“De todo lo que tengo, no hay una foto o un vídeo en el que se enteren de que estoy ahí. Entro en la intimidad de los animales sin que ellos sepan que estoy”
Guerin tenía el sueño de ver un oso tras haber logrado fotografiar a un lobo en Mont Ventoux, la primera imagen de un ejemplar captada en treinta años en Francia. “Era un momento que estaba desesperado, sentía que estaba persiguiendo a un fantasma y después de diez días seguidos allí estaba. La perseverancia es la lección que me dio”, comenta. Unos instantes captados con los que intenta valorar al animal en su entorno natural, logrando unas series de fotografías de gran realismo.

Y esas ansias por ver y captar a un oso fueron las que le llevaron a Somiedo. “Viví en el País Vasco y estando a las puertas de la Cordillera Cantábrica tenía el sueño de observar un oso y volví porque me impresionó verlos andar por zonas muy abruptas y vi que no había casi ningún trabajo fotográfico sobre el oso”, señala en un perfecto español. Tiempo después, regresó.
Fue un viaje iniciático porque no esperaba ver osos. Y así fue. Era febrero, muy pronto aún para avistar al rey de la fauna asturiana, así que aprovechó para conocer el terreno y hablar con los vecinos. “Vine otra vez veinte días y algo que me sorprendió mucho fue que un vecino de Las Viñas me reconoció, me sentí tan orgulloso que eso hizo algo en mi cabeza”. Así fue cómo cambió su trabajo presencial como diseñador gráfico por la modalidad online y se mudó a Somiedo.
Y llegó la primera señal que le hizo saber que su proyecto estaba en el Parque Natural de Somiedo. “El día que conseguí el piso en Pola me encontré con un oso”. A este encuentro le siguió la segunda señal, que le decía que tenía que el trabajo en Asturias iba para tiempo. “Se murió la perra que tenía en Francia y yo tenía un mechón de su pelo, pues lo encontré de casualidad encima de unas cajas antiguas de agujas de mi abuela que tenían las imágenes de un perro y un oso”, explica. Y así fue como se dejó fluir y fue convirtiéndose en un somedano más.

Así que, el pasado mes, se instaló en una casa de Pineda cuyas vistas son, precisamente, una de las imágenes que tomó en su primer viaje a Somiedo, con el perro del vecino debajo de un hórreo. “Además, al día siguiente de estar en la casa grabé a un oso en la carretera, me lo encontré como a unos 80 metros”, cuenta el fotógrafo francés.
Se trata de unos momentos en fotografías y vídeos que darán forma al proyecto literario y audiovisual en el que trabaja Guerin, siendo uno más en el pueblo y en el bosque, donde logra ver lo que nadie encuentra: “Solo hay que pensar como ellos”, dice sonriente el fotógrafo galo mientras, con interés, examina el horizonte con los prismáticos.



