Historia de la Pesca Río Narcea
Cangas del Narcea redescubre su vínculo con el río en una exposición del «Tous pa tous»: «Dio de comer a mucha gente»
La muestra reúne más de 75 piezas y repasa en 26 paneles la evolución de la pesca en el concejo: de ser un recurso vital a convertirse en actividad de ocio

La sala de la exposición dedicada a las artes de pesca prohibidas. / D. Álvarez
La pesca y la importancia del río Narcea para Cangas del Narcea se recogen en la cuidada exposición organizada por la asociación «Tous pa tous. Sociedad Canguesa de Amantes del País», en el marco de la celebración de la XXIV Semana Cultural «Pescando Cultura». Una muestra que sorprende estos días en la sala de exposiciones situada en la entrada de la Casa de Cultura, ya que cuenta con alrededor de 75 piezas y 26 paneles explicativos y con fotografías, que no pasan desapercibidos.

Sala central de la exposición sobre pesca en la Casa de Cultura de Cangas del Narcea. / D. Álvarez
La muestra se divide en tres salas. En una de ellas se exponen las artes de pesca que no son la caña y prohibidas en la primera mitad del siglo XX: nasas, masoiras, paletones o un refuel.le. En la sala central hay bibliografía, se pueden disfrutar de dos vídeos documentales, también de variedad de fotografías desde cómo se realiza el desove de una trucha, documentado por la asociación de pescadores «Fuentes del Narcea» en su centro ictiogénico de Villajur, a un panel lleno de imágenes de vecinos del concejo en un momento de pesca, que muestra la gran afición que hubo siempre a esta actividad. También hay una mesa preparada para montar moscas. Precisamente, unas colecciones de moscas se pueden ver en la siguiente sala, dedicada a la pesca con caña, donde también se muestran cañas antiguas de bambú, diferentes tipos de carretes, cestas para llevar los peces o cajas donde guardar los cebos, entre otros utensilios para practicar la pesca.
Un complemento para la economía de subsistencia
Una actividad que la exposición repasa como fue su evolución desde que era un importante complemento para la alimentación y económico para muchas familias del concejo hasta que pasó a tener la concepción deportiva y de ocio actual.
«Fue un recurso hídrico muy importante para el concejo en el pasado, dio de comer a mucha gente y de alguna manera queríamos plasmarlo, a la vez que reivindicar la situación en la que se encuentran los ríos del concejo, la falta de peces, debido a múltiples factores, así queríamos exponer el pasado y plantearse el presente y de cara al futuro cómo se podría recuperar el río, incluso como recurso turístico», analiza Jesús Feito Calzón, integrante de la directiva del «Tous pa tous» y al frente de la organización de la exposición.

Parte de la exposición dedicada a la colección de moscas de Benito Corolo. / D. Álvarez
Hasta 1952, tal y como se recoge en la exposición, la zona alta del río Narcea era conocida por «la calidad y cantidad de sus peces: truchas, reos, salmones, lampreas y anguilas«. En aquel entonces el río formaba parte de la vida cotidiana de los ribereños porque era un apoyo fundamental para la alimentación y «un complemento a una economía muy pobre», recuerda Mercedes Pérez, socia del «Tous pa tous» y encargada de documentar el apartado histórico de la exposición, que detalla que fue una actividad, sobre todo, de gente humilde y recuerda que hablando con gente mayor siempre surgen frases como: «¡Cuánta fame quitó el salmón y las lampreas!», o «¡Qué buena finca era el río!», en referencia a todo el beneficio que se extraía de él.
La llegada de los embalses
A partir de 1952 ese río abundante fue cambiando. Primero por la inauguración del embalse de Pilotuerto y en 1966 con el de Calabazos (ambos en el concejo de Tineo), que hicieron que río arriba desapareciesen reos lampreas y salmones. «Fue el mayor desastre ecológico en la cuenca del Narcea, las truchas se quedaron solas ante sus depredadores y los ribereños sin parte de su alimento«, señalan.

Utensilios básicos de un pescador expuestos en la sala dedicada a la pesca con caña. / D. Álvarez
No obstante, también hacen hincapié que a este problema se sumó la contaminación del río, el aumento de especies depredadoras de las truchas o «el aumento de la maleza y arbolado en los márgenes que impide la entrada del sol al río».
Unos problemas del río, que la asociación espera recoger en un manifiesto al finalizar la exposición. Para ello contarán con expertos conocedores del Narcea que aporten su visión sobre los principales retos a los que se enfrenta y lo qué se puede hacer para mejorar la situación actual, porque insisten en destacar que «la pesca y el río son un recurso muy importante para el concejo de Cangas del Narcea».



