Asociaciones de pescadores lamentan que el Principado haya realizado algunos cambios en el texto final de la nueva normativa de pesca fluvial respecto al documento que les presentó en su día. El primer borrador fue presentado por el Consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos, en el Consejo de los Ecosistemas Acuáticos y de la Pesca. Tanto Enrique Berrocal, presidente de la Asociación de Pescadores «Mestas del Narcea» como Antón Caldevilla, presidente de la Asociación «El Esmerillón del Sella», se mostraron entonces conformes con lo presentado en el borrador, tal y como manifestaron a este diario, aunque este último, sobre la distribución de cupos, matizaba: «No lo veo bien, pero lo acepto».
Sin embargo hace días se ha trasladado una versión final del texto que, previsiblemente, se publicará hoy en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA). La redacción de algunos puntos ha motivado sorpresa entre los miembros de algunas asociaciones de pescadores en Asturias. En concreto en lo que se refiere a la regulación de los tipos de cebo y concretamente la utilización de la ninfa. El documento final prohíbe pescar con ninfa desde el 16 de junio hasta el 15 de julio, momento en que termina la temporada de pesca con muerte.
«No entiendo para qué ponen cupos si nos quitan la posibilidad de pescar con ninfa. Creíamos que con la nueva regulación iba a cambiar algo esto y fue para peor. Vamos a esperar a mañana (por hoy), a ver qué hacemos, pero es seguro que vamos a tomar acciones, como el año pasado, en el que salimos a la calle y este año lo haremos también», dijo Antón Caldevilla.
Sorprendido también estaba Enrique Berrocal que no entiende cómo se presenta un borrador y luego se encuentran con modificaciones «que a unos gustan más, y a otros menos». «La Administración presentó un borrador en que la mayoría estábamos razonablemente contentos. Es una situación complicada porque las temporadas son cada vez más cortas y con menos posibilidades de pescar el salmón. Cada vez es más complicado que todas las solicitudes de cotos puedan tener un coto bueno o, como mucho, dos, que es algo casi imposible, en Asturias, por eso cuantas más limitaciones se pongan, más complicado es que la gente pueda coger esos dos cotos y aún más complicado que la gente se asocie», señaló sobre este punto.
Sobre las medidas para la conservación del salmón, dijo que «nadie obvia su situación, que hay que protegerlo, pero nosotros, en el momento que se pone un cupo al río damos por hecho que la Administración entiende cuantos salmones se pueden extraer de cada río, un cupo que puede ser mayor o menor y que nosotros respetamos si nos vienen con informes técnicos que nos digan qué cantidad de salmones se pueden extraer y cuantos hay que dejar en el río. Podremos hacerlo a regañadientes pero no nos queda más remedio que respetarlo y aceptarlo», señaló.