Las Mestas del Narcea y el Salmón

Enrique Berrocal, presidente de «Las Mestas del Narcea» sobre la situación del salmón en los ríos: «El declive desde 2020 es catastrófico»

El representante de los aficionados de la cuenca Nalón-Narcea señala algunas de las causas del descenso poblacional, como la subida de temperatura del agua, la entrada de lubinas y cormoranes al tiempo que apela a «buscar soluciones»

El presidente de la Sociedad de Pescadores "Las Mestas del Narcea" a la altura del puente de Cornellana, en Salas.

El presidente de la Sociedad de Pescadores «Las Mestas del Narcea» a la altura del puente de Cornellana, en Salas. / Sara Arias

Cornellana (Salas)
Fuente: La Nueva España

Desde la apertura el pasado 18 de abril de la temporada de pesca tradicional del salmón en el Principado de Asturias no se ha capturado ni un pez. Es la primera vez en la historia que, a mes de mayo, no se ha sacado el campanu de Asturias, el primer ejemplar echado a tierra. El descenso de población ha hecho saltar todas las alarmas sobre el futuro de la especie, para la que desde sectores conservacionistas se pide la veda y la protección, algo que apoya la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, pero que en el Principado no ven tan claro. «No se trata de echar la culpa, sino de buscar solución a los problemas y que se consiga lo que todos queremos, que haya salmones. Apelo a los pescadores, que nos quieren echar del río, y tenemos una oportunidad de demostrar que podemos ser la solución«, señala Enrique Berrocal, presidente de la Sociedad de Pescadores «Las Mestas del Narcea», que gestiona el Centro Ictiogénico de Quintana (Pravia), única instalación en Asturias dedicada a la cría, marcaje y repoblación de salmones y truchas autóctonos. Berrocal desgrana para LA NUEVA ESPAÑA las causas y posibles soluciones que proponen desde la entidad.

Principal problema del salmón

«Es el cambio climático porque influye directamente en la cantidad de agua del río y en la temperatura. Lógicamente, el Narcea, al tener un embalse como es Calabazos, tiene la capacidad de regular y dosificar la cantidad de agua que le entra; cuando los demás ríos se quedan sin agua, el Narcea mantiene una cantidad aceptable pero sigue teniendo el problema de la temperatura. Evidentemente, no aumenta solo unos meses, aumenta la media de temperatura, uno o dos grados más. La Facultad de Biología de la Universidad de Oviedo realizó un estudio en nuestro centro de alevinaje en el que se demostró que a partir de 12 grados, en la época de desove entre diciembre y enero, empezaba a resentirse la hueva y a aumentar la mortandad y a partir de los 13 grados la mortandad es total. No importa que desoven 200 huevas que 200 millones si la temperatura sube y se mueren todas. Ya no nieva como antes y eso calienta el río. La temperatura también influye en el descenso de larvas, que son el principal alimento del salmón en sus primeros meses de vida».

Lubina

«Está relacionado también con el descenso del nivel del agua por el cambio climático. Antiguamente, teníamos en todos los momentos del año muchísima más agua, metro y medio en invierno, cuando descienden los esguinos. Pero ahora te encuentras que el río está seco y eso facilita la entrada de las lubinas río arriba y lo que no podía comer porque tenía que esperar en la bocana de la ría, ahora mismo se puede permitir subir desde febrero detrás de los esguinos hasta zonas muy altas. Han sido vistas en el puente de Sandiche, en Candamo, y en La Defensa, en Cornellana (Salas). ¿Qué es lo único que puede echar a la lubina del río? Una riada porque aguantan el agua dulce pero mal la turbidez. Desde hace tres o cuatro años se está notando la magnitud del problema y desde hace dos años la Administración comprobó que todas, incluso las lubinas de medio kilo, tenían varios esguinos digeridos».

Cormorán

«Son aves cuya presencia en las zonas interiores de los ríos asturianos era prácticamente inexistente o testimonial hasta hace 25 años y ahora se pasan todo el año en las cabeceras de los ríos, atacando incluso a los reproductores cuando están desovando en la época de freza. Es un ave de mar que entra el río en busca de comida fácil y tiene la facilidad de bucear y aguantar mucho bajo el agua su principal plato era la anguila, pero como no hay anguila van a por el esguín de salmón y las truchas, que es lo que comen».

Exceso de vegetación

«Los salmónidos necesitan zonas de luz y zonas de sombra pero estamos viendo que los pequeños ríos están abocados a la desaparición de la trucha porque se emboscan de tal manera que no entra la luz y cuando tienes menos agua y más caliente, hay menos concentración de oxígeno. En esos pequeños canales como pueden ser los ríos Nonaya y Pigüeña, son sitios clave para el desove de las truchas y se han visto salmones desovando pero la falta de claridad por la vegetación evita que puedan entrar».

Presión de la pesca

«La pesca puede ser la gota que colma el vaso, pero también puede ser la demostración de que los pescadores estamos involucrados en recuperar la especie, como lo demuestra el proyecto Arca».

Campanu

«Desgraciadamente es la primera vez en la historia en la que no se pescó el campanu por estas fechas, estamos viendo que quizá haya que abrir la temporada más tarde porque no hay los suficientes salmones en el río para dar con él. Tenemos constancia de seis salmones distintos, pero no salió. En cuanto haya una primera entrada un poco aceptable de salmones, se van a pescar cinco en un día. Pero realmente la gravedad de la situación sería que, una vez terminado el verano, los salmones no hubieran entrado al río. Es verdad que por el cambio climático se retrasó algo la entrada al río. Luego hay que ser conscientes de que entran para desovar en diciembre y enero para cumplir con su ciclo reproductor, no importa si llegó en abril o en agosto, lo que importa es que entren. Está claro que hay menos salmones que antiguamente, pero el declive desde 2020 es catastrófico«.

Veda

«La veda desde mi punto de vista me parece la derrota de la Administración, de los pescadores y del salmónLa veda es pasar automáticamente a desconocer la situación del salmón porque no se sabría nada, no habría ningún dato al que agarrarse para saber si hay más o menos salmones. Estoy seguro de que al 99 por ciento de los pescadores apoyaría la veda si supiera que la Administración iba a hacer algo más que vedar y que todo ello supondría la solución a la debacle del salmón en los ríos cantábricos. Creemos que para que los pescadores colaboremos debemos de matar la menos cantidad de salmones posibles, pero eso incluye también los salmones de 5 kilos y los de 50 gramos que se comen los cormoranes».

Cupos

«Los cupos son necesarios hoy en día porque cuando no había cupo se mataban todos los salmones que entrasen al río, pero tenemos que dar una vuelta y ver en qué grado lo puedes adaptar a la temporada en curso, en base a los salmones que retornan al río cada año. No se puede tener un cupo de 60 cuando entran 100 que cuando entran 1.000. Y para eso necesitamos una de las actuaciones más importantes que se pueden hacer, poner un contador en la parte baja del río que nos diga cuántos salmones remontan el río. En Noruega tienen un contador con cámara en todos los ríos».

Soluciones

«Lo primero que hay que hacer es un estudio científico por parte de la Administración sobre la situación de los ríos asturianos. No puedo jugar a ser científico, lo primero es que gente capacitada identificase los problemas que hay, saber si los ríos asturianos están capacitados para tener salmones. Luego podríamos saber si los pescadores podemos colaborar en la solución. Desde mi punto de vista, las repoblaciones, solo por estadística, podrían dar información. Aumentar la partida de alevines que se sueltan al río para poder demostrar de manera fehaciente si las repoblaciones funcionan o no porque no se sueltan los peces que habría que soltar o porque los depredadores los comen o porque los ríos no están capacitados para alimentar a tantos peces».

Repoblaciones

«Los pescadores quieren soltar en torno a un millón de alevines para ver si realmente las repoblaciones pueden ser efectivas, pero hay que reconocer que para llegar a ese punto los pescadores tienen que colaborar con el proyecto Arca. Necesitaríamos cien hembras y es muy difícil tener cien hembras donadas, pero sí conseguir la mayor cantidad posible. Hay sectores que insisten en que las repoblaciones las hacen los pescadores sin ningún criterio científico, pero los encargados de hacer las repoblaciones de la Administración son tan biólogos como otros que critican las repoblaciones. Yo no voy y suelto lo que quiero, hay un control de la estación de alevinaje, la Administración repuebla y nosotros tenemos los centros».

Proyecto Arca

«No es la solución, es simplemente una demostración a la opinión pública de que los pescadores son los mayores implicados en la recuperaración del salmón. Gracias al Arca se pueden aumentar esas partidas de alevines liberados, gracias a salmones que, de lo contrario, estarían muertos. Hay que señalar la importancia que tiene la cuenca Nalón-Narcea para colaborar en la repoblación de otros ríos, como por ejemplo Esva y Cares, que sacaron muy pocos salmones del año pasado y no les vas a quitar reproductores».

Pesca sin muerte

«No soy pescador sin muerte, aunque no los mato, pero lo que está claro es que si los propios pescadores tomamos la decisión de matar la menor cantidad posible, en mayor o menor medida vamos a colaborar en que pueda haber salmones en el río. Yo no soy un pescador de pesca sin muerte pero entiendo que cuantos menos mueran es mejor para el futuro de la especie y para el futuro de la pesca«.